D. Ricardo Aresté Yebes
Siguiendo
con la estela de los alcaldes paracuellenses, este 21 de octubre de 2016 se
cumple el 21 aniversario de la muerte de unos de los alcaldes más
singulares que ha tenido Paracuellos a lo largo de su historia, D. Ricardo
Aresté Yebes. No tanto por su labor al frente del consistorio, donde llegó el
19 abril de 1979, y donde no pudo llevar a cabo su programa de gobierno por la
falta de apoyo de otros partidos. Al igual que llegó a tener el bastón
municipal en las primeras elecciones democráticas tras la dictadura bajo las
siglas del Partido Comunista, dejó de ser alcalde en las siguientes, aunque se
mantuvo como concejal en la oposición hasta 1991 momento en que abandonó
definitivamente la política.
Pero lo que le hizo singular a D. Ricardo Aresté es que fue
el protagonista de una de esas paradojas de la historia, de un efecto rebote.
Aquellas lecciones de la vida, que de vez en cuando se dan, y que son un
estímulo para la reflexión. Y es que tuvo el honor y la satisfacción de ser el
primer alcalde democrático después de una larga dictadura, y de continuar con la
labor de su padre, que fue el último alcalde de Paracuellos antes de la
dictadura.
Lo que le hizo grande a ojos de la historia, es que su
complicada existencia, llena de dramáticas pérdidas, largas prisiones,
silencios forzados y rencores eternos, no le hizo perder nunca la fe en la
especie humana, siempre mantuvo un envidiable espíritu de pasar página, de
reconciliar a las dos Españas enfrentadas en una fratricida Guerra civil. Y
sobre todo, de defender en todos los foros que tuvo oportunidad, el buen nombre
de Paracuellos y la honorabilidad y honradez de sus vecinos, que llevaban el
estigma y la mala fama de ser responsables de los fusilamientos del Arroyo San
José.
Y es que llevaba marcado a fuego lo que le ocurrió a su
padre, el alcalde de Paracuellos D. Eusebio Aresté que fue condenado en un
juicio sumarísimo, nada más acabar la Guerra, a morir fusilado en las tapias
del cementerio de la Almudena de Madrid, y
que está enterrado en la actualidad en una fosa común sin identificar.
Su delito: a pesar de que no tuvo nada que ver, ser el alcalde en el momento
que se produjeron los fusilamientos de presos en noviembre de 1936.
Aquella noticia
la recibió un joven Ricardo en la prisión Celular de Valencia, donde fue
condenando a muerte por “adhesión a la rebelión” y por pertenecer a las F.A.R.E . (Fuerzas Aéreas de la República Española) donde combatió con el grado de
Teniente y como piloto observador del grupo 24 de bombarderos Katiuskas. Aunque
posteriormente le fue conmutada la pena por Cadena perpetua, y trasladado a un
batallón de castigo en África. Después de cinco largos años de trabajos
forzados, le concedieron la libertad vigilada y volvió a Paracuellos donde tuvo
que pasar penurias trabajando quince años sacando grava y arena del río Jarama.
Vivió en Paracuellos hasta que en el año 1971 ó 1972 se
fue a vivir a Madrid. Pero a partir de entonces y, especialmente a partir de la
instauración de la democracia, mantuvo un contacto muy directo con Paracuellos.
Durante la dictadura perteneció al Partido Comunista de España, pero, por
razones obvias, fue muy discreto y cuidadoso. Antes de la democracia nunca se
planteó ser alcalde de Paracuellos, su idea surgió al convocarse las elecciones
y fue una decisión tanto personal como del Partido Comunista local que le
consideró el más cualificado.
Cuando cogió las riendas del Consistorio, Paracuellos
era un pueblo triste, sin personalidad definida. Durante su mandato no recibió la visita de
ningún ministro, ni del presidente de la Diputación, ni de algún Delegado
Provincial, a nadie le interesaba Paracuellos. Tuvo que ser testigo de cómo los
pactos de gobierno eran una y otra vez papel mojado, debido a las constantes
desavenencias con otros grupos políticos con ideología afín, consiguiendo
prácticamente la paralización del ayuntamiento. Y sin embargo se mantuvo
siempre firme, convencido de que su tarea principal al frente del consistorio
era: Traer a mi pueblo la reconciliación
de todos los vecinos y devolverle la dignidad que considero tiene perdida; por
todo cuanto se ha dicho y se ha escrito sobre él. Y la manera que tuvo de
intentar dar algo de luz a tanta oscuridad fue a través de escritos en revistas
y libros, porque según él, muchos vecinos habían sufrido injustamente: Palabras y letras que sigo creyendo llegaron
al último rincón del mundo, calumniando a muchas personas, y señalando con un
punto negro en mapa de nuestra geografía española. Un pueblo que sólo merecía
respeto y admiración por el verdadero papel que jugó en aquellos momentos
dramáticos que vivía nuestra Patria. Este pueblo es Paracuellos de Jarama.
Sus sueños por ver cambiar el municipio, tenía planes
para la recuperación de la ribera del Jarama así como la construcción de
un gran parque recreativo en las orillas del mismo, no pudo poner en marcha la
biblioteca municipal, ni su club de ancianos, ni la depuración de las aguas
residuales, etc. todos sus proyectos se quedaron en el tintero.
A él le debemos, como alcalde, la dulce transición a la democracia que se
vivió en Paracuellos. Aunque hubo tensiones como la quema del local del Partido
Comunista o las amenazas constantes a los vecinos por parte de los falangistas
que asistían al Campo Santo de los Mártires, cada vez que subían al pueblo. Su
carácter afable y conciliador sirvió para que los temores del sector más
conservador rápidamente quedaran apaciguados: Consciente de que sólo la reconciliación de los pueblos, la convivencia
en pos de todos los españoles, unidos en un esfuerzo común, hará de nuestra
Patria, esa España que tantos y tantos españoles deseamos, pero para ello, es
preciso no volver la vista atrás y traer a nuestra memoria las sombras negras
de nuestro pasado que sólo nos puede conducir al odio y la revancha, que tan
trágico fin tiene en todos los casos. Volveré la dignidad a mi pueblo dije
entonces, y hoy entiendo la responsabilidad que asumí al aceptar la voluntad popular.
Digo a mi pueblo, aquí estoy y tened la seguridad de que la confianza que en mí
habéis depositado nunca se verá defraudada. Me considero un Alcalde, mirando al
futuro de mi pueblo, trabajando sin mirar atrás, pensando día tras día el
tratar de dar una solución justa a los muchos, muchísimos y serios problemas
que recibí de herencia al asumir mi mandato, y con honradez, voluntad y
dignidad, espero poder resolver, ya que para eso Paracuellos de Jarama me
nombró su Alcalde.
Fue una persona con profundas convicciones democráticas
y luchó por conseguir que se restituyeran el honor y los derechos de las
autoridades republicanas que habían sido arrebatadas al finalizar la guerra. A
pasar de las estrecheces, nunca dejó de cultivar su mente, leyendo, escribiendo
poesías y participando en obras teatrales. Además luchó activamente en la
Asociación de Aviadores de la República (ADAR) que trabajaba por el
reconocimiento de sus derechos como militares de carrera, y después de muchas
luchas en los tribunales, fue reconocido como coronel jubilado.
Su relación personal con los vecinos fue muy buena, y no
creemos que nadie pudiera decir nada malo de él, independientemente de las
diferencias ideológicas que existieran. Por eso, al igual que otros
paracuellenses de la historia, creemos que esta singular persona merece ser
rescatado del olvido y obtener de todos nosotros el reconocimiento público que
merece.
Ricardo Aresté Yebes dejó este mundo el 21 de octubre de
1995, y a pesar de haber participado en una guerra, fue siempre un hombre de
paz.
El Zocato
y el Zoquete.
Bibliografía:
- GARCÍA CARMONA,
A.; NÁJERA MARTÍNEZ, J.; RODRÍGUEZ MENDEZ, J. J.; YUSTE RICOTE, L.; CALVO
ORIVE, N.; KRSTIC GIBERT, S. (2010): Encontrando a Paracuellos de Jarama.
Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama.
- NÁJERA MARTÍNEZ,
J.; YUSTE RICOTE, L. (Inédito): Historias de Paracuellos de Jarama.
Fue Alcalde con el voto del PSOE,que tuvo mejores resultados, mi padre Eduardo Velasco que encabezaba la lista del PSOE y que era en realidad quien tenía que ser Alcalde,cedió ese puesto a Ricardo como homenaje a su trayectoria,le costo que sus compañeros del PSOE le hicieran la vida imposible y en las siguientes elecciones se aliaran con los independientes de derechas.
ResponderEliminarEstimado Hortelano, gracias por tu interés en el blog.
ResponderEliminarEl paso a un lado de tu padre le honra con persona. Una lástima que ciertos hechos no se entiendan por la gente que nos rodea, y que en ocasiones los partidos políticos no entiendan de sentimientos ni de interés, más allá del partido. Gracias por tu aportación.
Un saludo.
Creo que falta recordar que uno de los miembros de gobierno de Ricardo era Antonio Araujo que además era diputado en la primera diputación de la Región de Madrid posterior Comunidad y que tuvo entre sus competencias asuntos de cultura de lo que se beneficio mucho el municipio de Paracuellos....
ResponderEliminarBuenos días anónimo, como puedes observar no hemos incluido a nadie del equipo de gobierno de D. Ricardo, pues hemos querido remarcar una vida truncada, no un equipo de gobierno.
ResponderEliminarHay mucha gente que ha luchado en la política, pero esta vez queríamos hablar de una persona y vida en concreto.
Es probable que en otra ocasión hablemos de algún otro alcalde, concejal o simple vecino que ha participado en el bien común.
Un saludo.
Hermano de mi tío, Eusebio Aresté....una gran familia de corazón. Gracias por recordarle
ResponderEliminarGracias a ti por leerlo. Un saludo.
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