Un escritor inadvertido en Paracuellos de Jarama: Gerardo Moreno Espinosa (1942-2026)

             Este mes nos escribió el bibliotecario municipal para comunicarnos el fallecimiento de D. Gerardo Moreno Espinosa, que residió en Paracuellos los últimos cuarenta años. Su compañera, Ángela Martín se puso en contacto con la biblioteca porque él había dejado en su testamento la donación de su colección de libros, que vendrá a engrosar nuestro patrimonio bibliográfico municipal. Hasta ese momento, desgraciadamente, la dedicación de Gerardo a la literatura y su aportación a ella, no eran conocidas por los vecinos de esta localidad, en parte por deseo propio, y creemos que, aunque tarde, ha llegado el momento de reconocer su extensa labor literaria.

Gerardo Moreno Espinosa 

              Gerardo Moreno nació en Vitoria-Gasteiz el 20 de febrero de 1942 y falleció el 9 de marzo del presente año. Su infancia transcurrió entre Bilbao y los caseríos de Katadio, en las cercanías de Orozco, ya en plena tierra vasca. Más adelante, en su juventud, se trasladó, junto con sus padres a Madrid y, posteriormente, después de vivir unos años en Vigo, regresó para instalarse ya definitivamente en esta ciudad. En esa época comenzó a compaginar su trabajo profesional en una compañía de seguros con su verdadera vocación: la escritura.

              Su andadura literaria arrancó, según nos cuentan, a partir de una apuesta. En su lugar de trabajo, un compañero aficionado a la novela del Oeste le escuchaba repetir que ese tipo de relatos eran fáciles de escribir; cansado de oírlo, le retó a demostrarlo, y Gerardo aceptó el envite. Así nació su primera novela, bien recibida tanto por su compañero como por la editorial que la publicó. Había encontrado un género que le permitía desarrollarse como escritor y, al mismo tiempo, obtener un dinero extra para mejorar su economía familiar.

              Como era práctica habitual entre los autores de novela popular del Oeste, Gerardo firmó buena parte de esta producción bajo un seudónimo de resonancias americanas: Gerard Woren (también registrado como G. Woren). Así lo recoge, entre los veinticuatro escritores españoles que llegaron a utilizar dos o más alias en el género, un estudio académico de la profesora Carmen Camus (Universidad de Cantabria) sobre el uso del seudónimo y la censura en la narrativa del Oeste, publicado en la revista digital Represura. El seudónimo lo creó eliminando las dos “o” finales en su nombre y apellido e invirtiendo la letra “M”. El catálogo actual de Casa del Libro reúne, bajo su nombre real, más de treinta títulos de aquella etapa, aunque realmente se publicaron más de cincuenta, (entre ellos Dios no vive en las colinas, Los perros, Bajo la piel de la noche, Whisky para un hombre muerto, Los desertores, La Biblia y el revólver, Civilización prohibida o Más allá de Chatanooga…), un corpus que da idea de la vitalidad de aquel escritor de bolsilibros que tanto se consumían en aquella época. En el gremio valoraban su estilo único y personal, y se le llegó a conocer como “el hombre de los finales amargos”.

              Pero su escritura no se agotó en la novela de género. En los años setenta, en plena dictadura, Gerardo escribió también sus primeros relatos cortos que fueron publicados en las revistas más conocidas de la época (Semana, Tarot, Lecturas…), ya alejados de los disparos y las praderas, en un país donde novelar significaba, como él mismo recordaría años después, sostener una pugna constante contra la censura y contra el hambre. De aquella inquietud surgió El pacto, un guión que después noveló y que hoy se encuadraría sin dificultad en el género del thriller. El libreto le valió el Primer Premio Internacional de Guiones de Terror y Fantasía, convocado por la productora catalana Profilms S.A. a comienzos de 1974, con un jurado de hombres de cine encabezado por el director Eloy de la Iglesia. La película, sin embargo, nunca llegó a rodarse.

              Durante unos años, coincidiendo con el final del franquismo y la promulgación de la Constitución, Gerardo tomó la decisión de dejar de escribir. Se implicó en la contienda política que entonces agitaba al país y dedicó sus escasas horas libres a completar una formación universitaria que nunca había tenido la oportunidad de cursar.

              A finales de los años 80 dejó Madrid y su puesto en la compañía de seguros, entre otros motivos por una baja laboral y su primera decisión fue instalarse en la paracuellense calle de Torrelaguna, con la ilusión de retomar su afición literaria. Ya en los años 90 del pasado siglo compró una parcela en Altos de Jarama, donde hizo construir la casa en la que desarrollaría su actividad y viviría el resto de su vida. Fue allí donde, ya sin las necesidades económicas de antaño, recuperó la escritura de ficción, probando géneros distintos, más de su agrado, que aquellos que marcaron su juventud. Algunos relatos que escribió en esta nueva etapa llegaron a ser premiados en concursos literarios. Cabe mencionar el premio López Novoa y el Primer Premio de Narración Breve Enrique Tierno Galván.  No quiso presentar muchos de sus escritos a concursos y en el 2011 seleccionó varios de ellos junto con alguno premiado y diversas poesías, y publicó, en edición personal, el libro titulado “Trece sonrisas con la muerte” / Las cenizas del invierno.

Gerardo Moreno trabajando en uno de sus proyectos

              Su otra gran pasión, sin embargo, fue la investigación histórica. Leyendo a Llorente sobre la Inquisición Española, conoció que existía un manuscrito inédito que aludía a un proceso secreto incoado contra don Carlos, el malogrado príncipe heredero, hijo primogénito de Felipe II, fallecido en extrañas circunstancias en 1568. Aquella pista desató una investigación de más de diez años que le llevó a comprobar las dificultades del castellano antiguo y a “patear” ciudades, museos, bibliotecas y, fundamentalmente, el Archivo General de Simancas y la Real Academia de la Historia, lugares que llegó a conocer exhaustivamente. El manuscrito que sostenía toda la investigación (atribuido a un fraile llamado Joan Avilés) terminó dando forma a Don Carlos: el príncipe de la leyenda negra, publicado en 2006 por Marcial Pons Ediciones de Historia dentro de su colección Memorias y Biografías. Según recuerda Ángela, antes incluso de su publicación el manuscrito llegó a manos de Pilar Miró (1940-1997), entonces vinculada a la dirección de RTVE, que llegó a plantear convertir la investigación en una serie de televisión; el proyecto, por distintos motivos, nunca llegó a materializarse.

              Su compañera de vivencias, Ángela Martín, le describe como un hombre cercano, apuesto, dueño de una voz de locutor de doblaje (oficio para el que también fue tentado), alegre, bromista, sociable y campechano, pero sobre todo humilde hasta el punto de no haber querido nunca darse a conocer. Una pena no haber tenido ocasión de presentarlo en persona a todos los que ahora, gracias a su testimonio, empezamos a descubrirlo. Desde aquí queremos agradecer a Ángela su disposición y el tiempo dedicado a contarnos algo más sobre la figura de Gerardo.

              Como ven, cuando paseamos por nuestras calles podemos encontrarnos con más vecinos como Gerardo que pasan desapercibidos pero que tienen sobrados motivos para ocupar un hueco en los libros de historia. Por ello les animamos a que nos hablen de aquellas personas que, a su juicio, merecen un lugar en el relato histórico municipal. Pueden escribirnos con el asunto “Biografías” a cronistas@paracuellosdejarama.es, explicándonos por qué creen que deberían formar parte de nuestra memoria colectiva y una pequeña descripción biográfica. Esperamos seguir conociendo a más vecinos como Gerardo, ya vengan del mundo literario, deportivo, científico, médico, educativo, cultural…

Luis Yuste Ricote y Javier Nájera Martínez

Cronistas Oficiales de Paracuellos de Jarama.

Bibliografía

- CAMUS, CARMEN. (2009). El pseudónimo y la censura en la narrativa del Oeste. Represura. Revista Digital, n.º 4. http://www.represura.es/represura_4_octubre_2007_articulo3.html

- MORENO ESPINOSA, GERARDO. (2011) Trece sonrisas con la muerte / Las cenizas del invierno. Madrid: Edición Personal / Opera Prima.

- MORENO ESPINOSA, GERARDO. (20026). Don Carlos: el príncipe de la leyenda negra. Madrid: Marcial Pons Ediciones de Historia, 2006 (col. Memorias y Biografías, n.º 18).

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