Historia de un monumento: Casa Consistorial

 El 18 de abril está considerado como el día internacional de los monumentos y sitios, y hemos apostado por contar la historia del monumento que preside la plaza de la Constitución. El Ayuntamiento o Casa Consistorial es la casa de todos. En este edificio se celebran los plenos municipales, donde nuestros representantes democráticos,  en teoría debaten el devenir del municipio. El 17 de abril de 2018, en el salón de plenos tuvieron a bien nombrarnos por unanimidad Cronistas Oficiales de Paracuellos. Motivos suficientes para contar la historia de este bien patrimonial.



El 8 de abril de 2022 se cumplió 94 años de la inauguración de la Ayuntamiento de la plaza de la Constitución, que en su momento, fue un gran hito en la  construcción de edificios públicos. En aquella España, solo los grandes municipios tenían la capacidad económica para hacerlos. Pero en  nuestro pueblo y gracias al empeño personal del alcalde D. Jesús Domínguez Muñoz, se puedo llevar a cabo. Aunque con enormes sacrificios para las arcas del municipio, y sorprendentes actuaciones que llevaron casi al colapso de la obra, como a continuación relataremos. 

La historia comienza un año antes, cuando en una sesión extraordinaria del pleno municipal celebrada el 21 de marzo de 1927 se acordó solicitar al estado, a través del Excmo. Sr. Director General de primera enseñanza, la construcción de un edificio destinado a la escuela de niños y niñas: Ya que los existentes son alquilados (y) adolecen de gravísimas deficiencias, imposibles de remediar, y cuyos desperfectos también habían observado el inspector provincial y el delegado gubernativo. Se adjuntaba también un estudio de los costes, cuyo importe total ascendía a la cantidad de 12.000 pesetas en el que se incluían, entre otras cosas, los 40.000 ladrillos necesarios y las 1.000 pesetas para pagar los jornales de los albañiles. Sólo cuatro días después, no sabemos cómo, la idea inicial de construir una nueva escuela es integrada en otro proyecto más ambicioso que a su vez, también había sufrido variaciones. Se trata del viejo ayuntamiento que está muy deteriorado y que en un principio se pensó sólo su rehabilitación, pero que ahora se quiere demoler y construir uno más grande. La cosa se complica y mucho ya que es el propio Consistorio, llevado por el silencio administrativo en las reclamaciones, y al amparo de la ampliación de competencias del nuevo estatuto municipal de Primo de Rivera, el que decide acometer por su cuenta la financiación de la obra. El alcalde D. Jesús Domínguez Muñoz solicitó al Gobernador civil de la provincia la autorización para la construcción de un nuevo ayuntamiento, más grande y espacioso, que pudiera acoger todas las dependencias municipales (despachos, salón de plenos, sala de juzgados…) pero además las aulas del colegio público; el ala derecha para los niños y la habitación del profesor, y el izquierdo para las niñas y la habitación para la profesora.

Plano de cubierta y solar del Ayuntamiento y escuelas.

Plano del interior del Ayuntamiento y escuelas.


En el pleno ordinario del 17 de junio los tres que constituyen el gobierno permanente, los señores D Jesús Domínguez, D. Leoncio Yebes y D. Francisco Puerta decidieron sacar a subasta pública las obras y ordenaron publicar el pliego de condiciones en el Boletín Oficial de la provincia. En el pliego se estipuló que el coste de la obra sería de 47.600 pesetas y que se debería depositar 2.380 Pesetas (el 5% de la obra) en el depósito municipal a modo de fianza, hasta un máximo del 12 % que se retendría como garantía hasta la finalización de la obra. El día 16 de agosto fue el elegido para celebrar en el salón de plenos la subasta de las obras, pero no hubo licitadores. Se volvió a celebrar por segunda vez el 17 de septiembre obteniendo el contrato el constructor D. José del Olmo López, vecino de Madrid, que depositó la suma de 5.773 Pesetas de fianza (12%) modificándose el precio de la obra incrementándolo hasta llegar a las 48.114 pesetas, a percibir en tres plazos: El primer plazo al enrasar el primer piso; el segundo al cubrir aguas y el tercero a la conclusión de la obra. El 27 de septiembre se acordó demoler la casa consistorial y construir una nueva, según proyecto del arquitecto de Madrid D. Julián de Sáez Iturralde.


D. Julián de Sáez Iturralde.


A la par de la tramitación de solicitudes para adjudicar las obras, el alcalde tuvo que hacer frente a otros asuntos no menos importantes. El primero de ellos, solicitar un préstamo al Banco de Crédito Local de España por un importe de 60.000 Ptas. Y el segundo, una expropiación. El proyecto contemplaba la construcción de un edificio más grande que el que existía y se hizo necesaria la expropiación de una casa anexa al Ayuntamiento por la calle Chorrillo alta: Adquirir la casa nº 3 de la calle Chorrillo Alta a los herederos de Juan Alcantarilla en permuta con otra de iguales condiciones y que todo ello significaba además una economía de 8.000 pesetas aproximadamente El 21 de noviembre se firmó el acuerdo con la familia a cambio de una casa de nueva construcción al estilo común de la localidad en la calle del Mesón sin necesidad para ello de llegar a la expropiación forzosa. 

Plano de la Plaza de la Constitución en 1860. Se puede apreciar las pequeñas dimensiones del antiguo Consistorio.

La inauguración se hizo a las diez de la mañana del domingo de resurrección del 8 de abril de 1928. El diario ABC en su edición del martes 10 de abril (el lunes no se vendían diarios) decía: En el pueblo de Paracuellos de Jarama fue inaugurado anteayer un gran edificio municipal, que comprende la Casa Consistorial, dos escuelas unitarias y dos viviendas para los maestros. Está perfectamente orientado al Mediodía, y, por sus dimensiones, líneas de sus fachadas y solidez de la construcción, pueden – según dice el gobernador – ponerse como modelo. Además ha salido muy barato ya que toda la construcción, incluida un parte del terreno y el reloj de la torre, que corona la fachada, no ha llegado a 50.000 pesetas. El nuevo edificio se ha hecho a expensas únicamente del ayuntamiento mediante un préstamo, concertado con el Banco de Crédito Local. La inauguración revistió gran solemnidad, y asistieron el cura párroco; alcalde D. Jesús Domínguez; maestra de instrucción primaria, doña Escolástica Riera; maestro, D. Buenaventura Puerta; inspector provincial de Escuelas, Sr. Linares Becerra, y el gobernador, Sr. Martín Alvarez.

A la inauguración asistieron, además del alcalde D. Jesús Domínguez Muñoz, el Exmo. Sr. Gobernador Civil de la provincia, acompañado del delegado gubernativo, el director provincial de primera enseñanza, el párroco de la villa, el juez municipal, el fiscal municipal, el médico titular e inspector municipal de sanidad, los maestros de las escuelas públicas, el teniente alcalde, los concejales, el sargento comandante de la guardia civil de Torrejón de Ardoz, el guardia civil de primera clase de Torrejón de Ardoz, así como un comandante del ejército y un oficial de oficinas militares. Estaban presentes también el arquitecto del edificio y los concejales. Esperaban a las autoridades a la entrada de la población donde fueron saludando y dando la bienvenida a su llegada. Posteriormente se dirigieron a la iglesia donde se celebró misa y la procesión correspondiente a la festividad del día. Terminado el acto se dirigieron, precedidos de la cruz parroquial y acompañados del Sr. cura párroco y de gran número de vecinos de la localidad y de otras inmediatas, a la casa consistorial cuyas dependencias fueron bendecidas con las preces de la iglesia y visitadas por los concurrentes. Después de un discurso pronunciado por el Sr. alcalde, el Excmo. Gobernador se dignó a dirigir al pueblo elocuentes frases relativas al acto, dando por inaugurado el edificio. Terminó la solemnidad con los vivas al rey a su digno representante y al Ayuntamiento.

Aunque las obras terminaron el 10 de marzo de 1928, la entrega  oficial del edificio no se realizó hasta el 23 de marzo, no sin cierta polémica ya que en el acta de entrega el arquitecto titular hizo constar que: Tal construcción no se ha llevado a efecto en la forma proyectada por el Sr. Iturralde puesto que el proyecto ha sufrido variaciones como la de que en tal proyecto se comprendían treinta metros ochenta y cuatro centímetros de línea por diez metros cincuenta y seis centímetros de fondo y el edificio tiene hoy veintisiete metros setenta centímetros por diez metros cuarenta centímetros respectivamente existiendo por tanto una diferencia en menos en la superficie construida de treinta y ocho metros aproximadamente: habiéndose introducido cambios de obra y mejoras. No es de extrañar que estas modificaciones sobre la marcha de la obra pudieran estar detrás de los desperfectos que ocurrieron cinco años más tarde. El 16 de diciembre de 1933 el arquitecto técnico escolar D. Francisco de la Pezuela escribió: Edificio construido hace 5 años aproximadamente. En todo el edificio y especialmente el ala izquierda (parte correspondiente a la Escuela de niñas y habitación de la maestra), se abrieron grietas que revelan claramente un movimiento de la construcción como consecuencia de la mala cimentación. (…) significándole la urgencia en corregir las deficiencias anunciadas. Y concluía su informe con una demoledora e inquietante conclusión; Que si no se acometían urgentes obras de cimentación en la escuela de niñas, en la época de humedades, podría ocasionar el derrumbamiento de parte del edificio.

El problema de las grietas de la escuela municipal se denunció incluso en los periódicos del momento. El rotativo La Libertad en su edición del 22 de noviembre de 1933 exponía en un artículo titulado: Unas Escuelas Nuevas en Ruinas: He aquí un pueblo amante de la cultura popular, que durante el régimen de la dictadura, cuando en los Municipios no existía el control necesario para realizar las obras publicas con todas la garantías suficiente, hizo el esfuerzo económico elogioso para levantar un espléndido edificio destinado a los servicios de la enseñanza. Es un magnifico palacio, emplazado en el centro de la población dando belleza a la plaza central del pueblo. En esta lujosa construcción se instalaron las escuelas nacionales, las viviendas de los maestros y la Casa Consistorial. El pueblo se sentía orgulloso de haber destinado a las escuelas la casa más esplendida y lujosa de la agrupación vecinal; pero esta inefable alegría sentida y lograda por los habitantes de Paracuellos de Jarama se ve hoy quebrantada por la contrariedad de ver el palacio de las escuelas resquebrajado, con una pared desplomada y con evidentes señales de inseguridad. El ayuntamiento republicano bien desearía, sin perder tiempo, destinar la cantidad necesaria para llevar a cabo las obras convenientes de reparación del edificio; pero carece de los fondos indispensables para la obra. Es el mismo problema que agobia a la mayor parte de los Municipios españoles. Durante la dictadura se realizaron obras públicas con un ritmo acelerado superior a la capacidad contributiva de los pueblos y hoy se ven éstos con sus Municipios exhaustos de las posibilidades económicas para atender las más perentorias necesidades del momento.

Sin embargo, en casos como el de Paracuellos de Jarama tenemos confianza de que el Ayuntamiento hará un esfuerzo, que nosotros aplaudiremos, reparando las escuelas antes de que sean un peligro para la seguridad de los niños y sus maestros. Un edificio tan magnífico como el levantado para escuelas en este pueblo, bien vale la pena de no abandonarlo y de poner los medios para consolidarlo, evitando que llegue su derrumbamiento, y luego habrá la necesidad de reconstruirlo, aumentando los gastos que esto llevaría consigo. Con seguridad que el alcalde de Paracuellos, que es hombre inteligente y comprensivo, estudiara el medio más adecuado de reparar el palacio de la enseñanza, para que sirva de saludable orgullo a un pueblo que ha sabido incorporarse a la civilidad del régimen republicano.

Este revuelo provocó un estado de alarma general entre los vecinos que temían por la suerte del edificio y por el peligro que suponía para los niños. El ayuntamiento recurrió entonces al arquitecto que había construyó el edificio, D. Julián de Sáenz Iturralde, para que examinase el edificio. Pero no pudo hacerlo hasta un año más tarde, ya que en 1934 se encontraba enfermo y atrapado en la ciudad de Barcelona, donde se estaban produciendo las proclamas federalistas, que obligaron al gobierno a desplazar al ejército para sofocarlas. A pesar de todo, mandó un escrito asegurando la resistencia y seguridad completa sin riego constructivo alguno, a la espera de poder ir en persona. Cosa que hizo en marzo de 1935 y donde aseguró, después de varios estudios, que las grietas eran producto de la dilatación de la tierra producida por la humedad provocada por la falta de canalización y adecuada salida de las aguas fluviales, no sólo del edificio sino de las colindantes, y de las aguas fecales del pozo negro del retrete de las niñas, y que esto lo causó el haber suprimido por economía, la capa de hormigón proyectada. Tuvo también que certificar que el suelo de madera estaba bien a pesar de que cimbrease con el movimiento, muchas veces acompasado, de los niños. Y concluyó que el estado y condiciones en el que se encuentra dicha construcción es perfecto y solamente presenta ligeras grietas. (…) Certifico que no presenta el edificio Casa Consistorial-escuela síntomas alarmantes que indiquen ruina. Aunque cincuenta y tres años más tarde (1988) tuvo, finalmente, que rehabilitarse debido a la baja calidad de la construcción, el mal estado del muro central y la precariedad del dimensionado de la estructura. Así se aprovechó también la ocasión para revisar y actualizar la distribución del espacio interior. Respetando el muro de carga central y la fachada como así obligaba el PGOU.

A propósito de este arquitecto, hemos encontrado una sorprendente e inquietante suspensión temporal de su actividad profesional tan sólo cinco meses después de construir el Ayuntamiento, por la caída de dos edificios en construcción en Madrid. Esta Real Orden de la presidencia del Consejo de Ministros fue publicada en la Gaceta de Madrid (precursora del BOE) el 10 de octubre de 1928: Excmos. Sres: Ha recibido el Gobierno repetidas denuncias sobre la forma descuidada en que se vienen atendiendo por los Arquitectos directores y construyendo por los encargados al efecto, algunas obras, señalando esta deficiencia en la dirección y en los materiales empleados, como causa determinante el último hundimiento ocurrido este mismo mes, en esta Corte, en la casa en construcción de la calle de Topete, número1 duplicado. Practicadas las indagaciones del caso-, resulta que la expresada casa es dirigida por el Arquitecto D. Julián Sáenz Iturralde, que desde Marzo 8 Julio de este año, según estadísticas que a la vista sé tienen, ha intervenido en 277 expedientes de construcciones, siendo ya la segunda casa que en este año, y desde al mes efe Marzo citado, se hunde al citado Arquitecto, produciéndose la más plena convicción de que por éxtraordinaria que sea la actividad del citado Arquitecto, no es posible, que atienda por sí mismo y garantice de una manera real las obras que aparentemente dirige. Por las razones expuestas y haciendo uso este Gobierno de las facultades extrarregiamentarias que le otorga el Real decreto de 16 de Mayo de 1926, S. M. el Rey (q. D. g.j,) de acuerdo con la propuesta del Consejo de Ministros, ha tenido a bien disponer: l.° Se suspende provisional y gubernativamente al Arquitecto D. Julián Sáenz Iturralde el derecho a ejercer su profesión de Arquitecto, quedando imposibilitado, a partir de, la fecha de publicación de esta Real orden, para continuar dirigiendo las obras en que interviene. - 2.° Por el Abogado del Estado,  Javier Cabello Lapiedra, se procederá a instruir un expediente informativo, al que se aportarán todos los elementos de juicio necesarios para venir en conocimiento de las razones que han producido, los expresados hundimientos, al mismo tiempo que se esclarecerá la forma en que venía actuando el Arquitecto D. Julián Sáenz de Iturralde, a fin de deducir las responsabilidades de orden gubernativo y administrativo en que hubiere podido incurrir independientemente de las de orden judicial, cuya investigación compete a los Tribunales de Justicia» 3.° Por el mismo Juez del expediente ordenado instruir en el número anterior, se investigará si existen casos análogos o parecidos al del señor Sáenz Iturralde, extendiendo, en su caso, a ellos sus actuaciones y la propuesta de la medida que estime justificada, cuando por el excesivo número de obras que dirijan los inculpados o por la poca atención que presten a las obras dirigidas, según los informes técnicos que al efecto escuche, se hayan producido o puedan producirse otros hundimientos; De Real orden lo digo V. EE. Para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. EE. Muchos años. Madrid, 9 de Octubre de 1928. . PRIMÓ DE RIVERA

No disponemos de muchos datos sobre el guipuzcoano D. Julián Sáenz Iturralde, natural de San Sebastián, pero sí sabemos que fue un importante, prestigioso y prolífero arquitecto. Construyó por toda España, principalmente en Logroño, Madrid y Zaragoza donde trabajó en los Registros Fiscales. Se sacó el título de arquitectura en 1905 en la  Universidad de Barcelona, que contaba en aquella época con prestigiosos y reconocidos arquitectos, como Antonio Gaudí. Es uno de los defensores de la corriente arquitectónica conocida como “Modernismo” que se caracterizaba por la simplificación de las formas, la ausencia de ornamento, la renuncia consciente a la composición académica clásica pero sin renunciar a la grandeza del conjunto. Destacó sobre todo en los años 20 en la defensa del modelo de vivienda de bajo coste. En Madrid, fue colegiado número 75 en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. 

 Pero no sólo fue una cuestión arquitectónica, la economía del pueblo se vio lastrada unos años. La primera medida que se tomó fue en 1928 cuando los vecinos tuvieron que hacer frente a una derrama. A este pago extra se le llamó repartimiento sobre utilidades y se usó para cubrir el déficit del presupuesto municipal que sumaba 10.703,14 pesetas. El reparto de la deuda se hizo entre los vecinos domiciliados, los forasteros que tenían tierras y los fallecidos sin herederos. Sin embargo no fue suficiente, en los siguientes años el pago ahogaba las arcas municipales. El préstamo con el Banco de Crédito Local de España de 60.000 pts se tuvo que pagar en 40 anualidades la cantidad de 178.977 pts con 60 céntimos y por tanto anualmente del presupuesto 4.447pts con 44 céntimos.  En 1933, hubo incluso que hacer una petición formal de la corporación municipal al Presidente de la Excelentísima Diputación Provincial de Madrid, con el propósito de obtener una posible condonación de la deuda que tenía el Ayuntamiento con la Diputación, ante la imposibilidad de cumplir con los pagos. 

En resumen, aunque no disponemos de suficientes datos para saber con certeza qué pudo pasar, nos imaginamos que no fue el producto de una sola persona, sino más bien un cúmulo de decisiones y actuaciones varias que llevaron casi al colapso de la obra civil más grande e importante de Paracuellos hasta esa fecha.  Por un lado, un decidido alcalde con pocos recursos económicos, comprometido y soñador que quería ver su pueblo prosperar, haciendo un edifico de grandes dimensiones. El primer gran problema fue que el ayuntamiento antiguo era bastante más pequeño que el actual, tenía casas pegadas en la calle Chorrillo alta y la del Mesón, que el arquitecto incluyó en los planos del proyecto (unos 30 metros) porque se  iban a expropiar, pero que al realizar la obra se quedaron en poca más de 27 metros. Por otro lado, el bajo coste del proyecto que hizo abaratar los materiales de construcción con el beneplácito del constructor, incluido también modificaciones del proyecto muy importantes. Y por último, un arquitecto superado por el trabajo. No sabemos mucho de arquitectura, pero nos resulta increíble que un arquitecto pueda llevar 277 proyectos en marcha en todo Madrid solo ese año de 1928. Nos resulta difícil comprender cómo un arquitecto con esa cantidad de trabajo y los medios de comunicación de entonces, pidiera supervisar todos ellos con garantías, y seguir produciendo. 



Este edificio como han visto es un bien, que tuvo una finalidad concreta, pero que como todo edificio ha cumplido otras funciones. Fue en el pleno del 22 de agosto de 1931 cuando los representantes democráticos decidieron: Teniendo en cuenta los pocos recursos que este Municipio dispone para llevar a cabo una Biblioteca la más completa que pudiera desear, acordaron: Adquirir un Diccionario, Geografía, Catecismo del Agricultor y Tomo de España en número que pueda ayudar a la instrucción y cultura para los niños y habitantes de esta villa y para ello se adquieren dichas obras (...) en una cantidad de 398,50 pesetas, que serán satisfechas en el año actual 25 pesetas que figuran en presupuestos, y las restantes, a satisfacer 100 pesetas anuales hasta hacer efectivo el completo pago. Y en el pleno del 23 de septiembre de 1931 se decidió abrir la primera biblioteca pública de Paracuellos. Estaba ubicada en un ala del Ayuntamiento siendo su horario de apertura todos los días laborables de diez a doce. El alcalde del momento, D. Juan Pi López dispuso: Comuníquese por oficio a los señores Profesores de 1a Enseñanza de niños y niñas de este distrito, haciendo constar, que pueden disponer de ella para la enseñanza de los niños temporalmente y por partes, por cuanto se quiere que por todo vecino que solicite algún tomo de la Biblioteca para instrucción, pueda facilitarse dejando en depósito el valor de la obra que pretenda, y por un tiempo de no más de ocho días cada tomo; cuidándolo de entregarla sin deterioro y en buenas condiciones que le será devuelto el depósito; y en cuanto a los Señores Profesores se les entregará con recibo pero sin depósito.  Tras la dictadura, recién estrenada la democracia, una parte del edificio del Ayuntamiento contaba con una policlínica municipal apoyada por un Renault 12 que haría de ambulancia. Y el mismo lugar, años más tarde contenía la comisaría del Policía Local hasta que en 2007 se trasladó, hasta el definitivo a donde hoy se encuentra, al edificio municipal Gaspar de Morales. A día de hoy tienen cabida algunos servicios municipales, así como locales para partidos políticos con representación en pleno.


Ayuntamiento año 1980.


Esta es la historia de un monumento que sigue vivo, parte de nuestro patrimonio, un bien testigo del día a día de Paracuellos de Jarama.

 

Javier Nájera Martínez y Luis Yuste Ricote.

Cronistas Oficies de Paracuellos de Jarama

 

Bibliografía

 

- ARCHIVO HISTÓRICO DE PARACUELOS. Archivo microfilmado. Biblioteca Municipal.

- GACETA DE MADRID (1928). Tomo IV número: 284 – página 217 del miércoles 10 de octubre de 1928. 

- MARTÍNEZ VERÓN, J. (2001). Diccionario histórico. Arquitectos de Aragón. Volumen IV. Institución Fernando el Católico. Diputación de Zaragoza.

- NÁJERA MARTÍNEZ, J.; YUSTE RICOTE, L. (2016): Historias de Paracuellos de Jarama. Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama, Madrid

 

Comentarios

Entradas Populares