LOS SANTOS INOCENTES OLVIDADOS POR LA HISTORIA
Para el cristianismo no hay ninguna duda, los niños que mueren a temprana edad son llevados directamente al cielo. La religión cristiana ofrece consuelo y seguridad sobre la inocencia y pureza ante los ojos de Dios. El artículo de hoy, va de aquellos jóvenes vecinos/as que se marcharon antes de tiempo, y que fueron muchos cientos de miles a lo largo de la historia de Paracuellos. Provocados en su mayoría por las condiciones higiénicas, la escasez y difícil acceso a los medicamentos, vacunas y hospitales. Gracias a la investigación, los avances médicos y el acceso universal a la medicina la mortandad infantil en Paracuellos ha disminuido drásticamente.
![]() |
| Registro civil de defunciones de 1871 |
Niños/as olvidados/as por el tiempo, pero que fueron llorados por sus familias. Cada una de estas pérdidas, supusieron un auténtico drama, un dolor fuerte e intenso en las casas donde se producían. No hay peor dolor para madres y padres que tener que superar la muerte de sus hijos/as. Por eso queremos hacer un sincero homenaje a todos aquellos, fijándonos también en el nombre de los/as niños/as. La idea principal era hacer un artículo de concienciación sobre la importancia de las vacunas en la actualidad, en un momento en que hay grupos antivacunas que tienen cada vez más seguidores, que, con sus actos, están haciendo que vuelvan enfermedades que ya teníamos erradicadas. Íbamos a centrar el tema en enfermedades, en cifras y estadísticas, pero al ver en los certificados de defunción que el médico tenía que hacer en cada una de las casas donde se producía el deceso, donde hemos visto la ubicación de la vivienda, cómo se llamaban estas criaturas, y la causa de la muerte, el nombre de los/las deshijados/as, ha hecho que cambiemos el enfoque.
Porque estos niños y niñas son paracuellenses, vecinos/as que nacieron, vivieron el poco tiempo que les tocó vivir, y murieron aquí. Conscientes de la alta mortalidad infantil los vecinos de Paracuellos contribuyeron con ciento ochenta y un reales que el alcalde del momento, D. Melitón de Mesa ingresara en el Banco de San Fernando lo recaudado para la construcción del Hospital de la Princesa. Pero hasta que no se construyó el Hospital Universitario La Paz en 1964, todos los/as niños/as nacían en sus casas ayudadas por una matrona (si la hubiera) o vecinas con experiencia. Casi nadie moría en un hospital, estaban reservados para familias con recursos. La mayoría nacía y moría en la misma casa, en la misma cama… Por desgracia, no tenemos más que unos pocos datos de algunos años en concreto, pero nos sirven para hacer una idea de cómo eran las tasas de mortalidad infantil, y de poder ver cómo en la actualidad, el acceso a medicinas y vacunas han conseguido frenar casi en su totalidad estas enfermedades.
Por fortuna nos ha llegado integro (y de él damos cuenta) el registro de defunciones que se produjeron en el año de 1871. Aquel año fallecieron 20 personas, de los cuales la mitad, eran menores de 15 años. Para poner en contexto la historia, el censo de vecinos era de apenas 700 habitantes. Ese año, empezó muy mal para la familia Cuesta que vivía en la desparecida Plazuela de Chorrillo N.º 2 pues su hija pequeña de 1 año llamada Ruperta Cuesta, falleció por inanición el día 3 de enero. Y su hermano mayor, Prudencio Cuesta de 4 años lo hizo 20 días más tarde de Viruela, a pesar que en 1811 la vacuna de la viruela la trajo en su propio brazo la hija de Dr. Julián de Ávila salvando en ese momento a 70 niños de una muerte segura. El virus de la viruela fue erradicado en España en 1970 gracias al programa de vacunación masiva y obligatoria en bebés que les dejó la característica cicatriz circular en el brazo.
![]() |
| Primera vacunación en Paracuellos |
Las gastroenteritis se llevaron a muchos/as niños/as, y era la principal causa de muerte infantil. Además, se pensaba que, para curarla, había que someter a los pequeños a reposo digestivo absoluto. Que era básicamente, dejar de comer para frenar la diarrea, lo que agravaba la deshidratación y la desnutrición. Causada por un virus que se trasmite por contacto, la falta de higiene y no tener baños adecuados; recordemos que no había agua corriente, no había baños como los conocemos hoy, tan solo un excusado en el patio generalmente fuera de la vivienda, donde solo había un agujero en el suelo. Así fue como murieron certificado por el médico titular de la Villa D. Antonio García Izquierdo, los pequeños Vitoriano Caballero (9 años), Natividad Muñoz (9 meses) y Francisco Plaza (4 años y medio). Dos menores por Catarro Pulmonar, Emilia Lorenzo (14 años) y Eusebio Lorenzo (3 meses y medio) que causa una inflamación aguda de las membranas de la mucosa de los pulmones que generaba una excesiva mucosidad que provocaba dificultad extrema para respirar, probablemente por el virus de la Bronquiolitis o Virus Respiratorio Sincitial que lo produce y de la que vamos a hablar varias veces.

Certificado de defunción de Vitoriano Caballero
A partir del segundo semestre, firma las defunciones un nuevo médico titular de la Villa, D. José María Galliza, y en ellas aparecen los bebés Inocente Yebes (10 meses), Macaria Moreno (10 meses) y Anastasia Domínguez (1 mes y medio) a consecuencia de Dentición y falta de desarrollo. En esta época se pensaba que la salida de los dientes causaba dolor, ocasionando la muerte, aunque era la fiebre que provocaba convulsiones y debilidad generada por infecciones a menudo por morder objetos o el destete.
Hacemos un salto en el tiempo, hasta 1914 pues tenemos datos sueltos, firmados por el médico del pueblo, D. Eduardo Martínez Gilabert, que nos da cuenta del fallecimiento de los críos Pascual Marcos (20 meses) de Ataque de Eclampsia (ataque convulsivo y repetitivo, en la actualidad se describe como crisis febriles o epilepsia), de Juana Monasterio (17 días) vecina de Belvis, de Compresión Cerebral (aumento de la presión intracraneal que daña el tejido cerebral al restringir el flujo sanguíneo que requiere de cirugía). Y también vecino de Belvis, Mariano de la Vega (17 meses) de Colitis Membranosa, una patología rara y grave que se solía confundir con fiebre intestinal o disentería, producida por la bacteria Clostridioides difficile que requiere de antibióticos. Por último, la del joven de 25 años Germán Muñoz a consecuencia de la una Tuberculosis pulmonar, una enfermedad devastadora conocida como Peste Blanca o Tisis, que la causa la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que hoy se puede tratar con antibióticos y por aquel entonces el tratamiento prescrito era de aire fresco y buenos alimentos.
Damos otro salto en el tiempo para situarnos en 1921 momento que un brote viral de gastroenteritis provocó al menos 6 de las 16 muertes registradas en la población infantil, de los que tengamos noticias porque solo tenemos documentos sueltos. Centradas en los meses de verano y primeros del otoño, fallecieron los bebés León Durango (3 meses), Luís Marcos (16 meses), Luís Lorenzo (6 meses), Petra Alcantarilla (1 año y medio) y Rufino Gualix (1 año)
La Meningitis Aguda se llevó la vida de Julián Lorenzo (9 años) y de Dolores Moreno (1 año). Causada por distintos microorganismos, entre ellos bacterias, virus, hongos y parásitos, que, aunque no muy frecuente, provocaba la muerte al 100 % de los afectados. Sus síntomas característicos son la rigidez de cuello, fiebre y vómitos. Una Cirrosis Hepática a Epifanio Herreros (7 años). Una enfermedad difícil de diagnosticar, en ocasiones producida por infección vírica de los virus de Hepatitis B o C, que en la actualidad existe vacuna y/o tratamiento, o en casos graves se hace un trasplante de hígado. De Faringitis Fleguminoasa a Inés Aresté (2 años) y José Arroba de la misma edad. Estas afecciones de garganta causaban una alta mortandad producida por distintos virus como Rhinovirus, Coronavirus, Adenovirus e Influenzavirus, que llevaba a los niños a fiebre y daños permanentes en el corazón y riñones que les producía la muerte.
De Atrepsia (malformaciones congénitas intestinales o por malnutrición que impedían la alimentación y que requieren de intervención quirúrgica urgente) Petra Martin (16 meses), Antonio Mateo (9 meses), Antonio Zarraga un bebé de tan solo 4 días, y, Juan Ramos (9 años) que falleció el día 24 de octubre. Un día antes, todo el pueblo había estado de entierro pues falleció de Mielitis Aguda, el niño Domingo García de 2 años. La mielitis aguda es una afección neurológica rara y grave que produce una inflamación de la medula espinal que provoca una parálisis, a menudo tras una infección viral como un resfriado con fiebre.

Certificado de defunción de Antonio Mateo
De Bronquitis Capilar a Felipe Velasco (8 meses), enfermedad vírica conocida hoy como Bronquiolitis y de la que existe vacuna. Esta causaba una alta mortandad por la acumulación de mocos llegando a la asfixia. La infección bacteriana producida por Mycobacterium tuberculosis se llevó por delante a Jesús Domínguez (3 meses), que sufrió de Bacilosis uno de los nombres comunes por aquel entonces de la Tuberculosis. Una sentencia de muerte para el que la contrajera. El primer fármaco eficaz no llegó hasta 1943. De Miosintis Aguada, producida por el virus de la gripe A o B, Prudencia Díaz (5 años) con infamación del oído, se hacían drenajes para aliviar el intenso dolor evitando que la infección se extendiera a los huesos o al cerebro. Hoy tendría cura. Y por último de Raquitismo a Juan González (7 meses) en la actualidad sabemos que la causa era la falta de vitamina D, en aquella época se le atribuía a una infección como la tuberculosis o la sífilis.
Tenemos algunas defunciones sueltas sin conexión para saber el número de fallecidos, pero queremos también recordad al menos sus nombres. Uno en 1925 de Bronquitis Capilar (la famosa Bronquiolitis de la que ya hemos hablado antes) de nombre Evaristo Muñoz (2 meses). Los de 1926 también de Bronquitis Capilar, Luís Martín (1 mes), y M.ª de la Encarnación Pérez (2 meses) que falleció en Barajas. Francisca Marcos (20 días) y Margarita García (3 años) de Atrepsia. En 1928 Carmen de la Vega (9 meses) y Julio Muñoz (7 meses) de Gastroenteritis, Amparo Alcantarilla (16 años) de Tuberculosis Pulmonar, Felipe Martin (9 meses) de Bronconeumonía Aguda de origen bacteriano. Al no existir la penicilina descubierta ese mismo año, se usaba pequeñas dosis de arsénico bajo la creencia de que mataba a las bacterias, pero también acababa con el paciente. Y el niño Francisco Alcantarilla que nació prematuramente y solo pudo estar con sus padres Mariano y Gabina durante una hora, nació el 29 de mayo a las 13:30 h y falleció a las 14:30 h.
En 1929 Ángela Moreno (14 años) falleció de Obstrucción Intestinal, una senescencia de muerte en aquellos días, ya que requiere de intervención quirúrgica. Alejandro Rubio (5 años) de Gastritis Aguda e Isabel Alcantarilla (11 años) por un Reumatismo Cerebral, hoy asociado a la Fiebre Reumática Aguda producida por el Estreptococo A, bacteria que le provoca fuertes dolores articulares y cambios bruscos de comportamiento. Se usaba Salicina precursora de la aspirina para aliviar el dolor. Y finalmente en 1930 a Carmen García (20 meses) por el virus del Sarampión, principal causa de muerte en España, con cifras tan escandalosa que llegaron hasta 80.000 niños anuales. Al no existir vacunas se utilizaban baños de vapor y dieta. Y por último la bebé Inés Borja (2 meses) de Gastroenteritis.
Nos queda claro, por tanto, la importancia del calendario vacunal que en España y especialmente en la Comunidad de Madrid impone a nuestros niños. No es nada de lo que nos tengamos que preocupar. Al contrario, queda de mostrado que han salvado y siguen salvado vidas. Según UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) la vacunación ha salvado en España a más de 3 millones de vidas cada año y ha prevenido enfermedades que antes causaban discapacidades permanentes. La inmunización ha demostrado ser altamente efectiva en la prevención de enfermedades infecciosas, ha llevado a la erradicación de la viruela y ha reducido significativamente la incidencia de enfermedades como la gran pandemia del siglo pasado que afectaba a la población infantil: La Poliomielitis; así como la de otros virus como la Hepatitis B y el Sarampión y previniendo enfermedades bacterianas como la neumonía, la meningitis y la sepsis neonatal. La historiografía nos muestra la efectividad y seguridad de las vacunas existentes, y la profilaxis la mejor muestra para la total erradicación de enfermedades mortales. Insistimos que los movimientos antivacunas, están haciendo reaparecer enfermedades víricas, dadas por extintas en buena parte del mundo, ignorando que cada año 3 millones de personas en España no mueren por estar vacunados.
| Calendario de vacunación 2026 |
Esto que hemos mostrado hoy aquí es sólo una pequeña gota en un mar de lágrimas que supuso la pérdida de tantas incipientes vidas humanas, en tantas familias de Paracuellos. Niños y niñas que probablemente no llegaron nunca a salir de nuestras fronteras. Su corta vida trascurrió aquí, entre los muros de sus casas y de nuestras calles. Las cifras son brutales, increíblemente altas, son cientos de niños, quizás miles…
Nuestro objetivo, ya lo hemos dicho, concienciar antes los padres la importancia de las vacunas y del correcto uso de los antibióticos. No hay que tener miedo, son seguros y han demostrado su eficacia. Nuestra idea final es que, cada vez que estéis con vuestros quehaceres diarios o paseando por el casco antiguo, os acordéis de la cantidad de niños que un día corretearon, jugaron o pasearon por estas calles y que a día de hoy podrían haber tenido una vida más longeva. Son los inocentes y su memoria ha de ser recordada.
Javier Nájera y Luís Yuste
Cronistas Oficiales de Paracuellos de Jarama
Bibliografía:
- Registro civil de defunciones del año 1871. Colección particular.
- LÓPEZ-GOÑI, I. (2015). Virus y Pandemias. Glyphos Publicaciones.
- NÁJERA, R. (Coord.) (2012). Erradicación y control de las enfermedades producidas por Virus. Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, S. A., Madrid.
- NÁJERA, J. & YUSTE, L. (2016). Historias de Paracuellos de Jarama. Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama, Madrid.
- UNICEF. (s. f.). Lo que debes saber sobre las vacunas infantiles. https://www.unicef.org/parenting/es/salud/lo-que-debes-saber-sobre-vacunas-infantiles [consulta 03/03/2026]
- VV.AA. (2019): Brock. Biología de los microorganismos. Ediciones Pearson.
- Zafra Anta, M. A. Y García Nieto, V. (2015). Historia de La Pediatría en España. Pediatría Integral XIX (4):235–42










Comentarios
Publicar un comentario